Magí Puig
Lleida, 1966
Aunque ha sido un gran amigo del lápiz desde muy joven, la pintura se ha convertido en la principal herramienta para interpretar todo lo que le rodea.
Tiene una gran sensibilidad hacia la luz y el color.
El estudio de la figura humana, las escenas de la vida cotidiana y los viajes por todo el mundo constituyen los temas de su obra.
Pintor alquimista, nos ofrece la esencia de la realidad vivida. Vive y trabaja en Tàrrega. Expone periódicamente en Barcelona, París y Montpellier.
